lunes, 18 de marzo de 2013

José Miranda Villagra - Cantor, autor, médico e investigador folklórico.

José Miranda Villagra. Destacado folclorista y compositor natural de la provincia de Tucumán (Norte Argentino). Su canción "Tu eres joya inmensa" , fue uno de los primeros registros discográficos del famoso grupo Los Tucu - Tucu . Miranda Villagra es además médico y un investigador del folcore, ha editado libros sobre el tema y ha viajado por diferentes países latinoamericanos dando conferencias.




Chacarera del Tucumano
(José M. Villagra)


martes, 12 de marzo de 2013

No quieren la mega minería en Tacuarembó

*Fuente: El Avisador on Line
Noticias de Tacuarembó (Uruguay)
"Comisión por la vida y el agua" trabaja para declarar libre de minería a Tacuarembó

La comisión "Por la vida y el agua" comenzó a trabajar en la recolección de firmas para plebiscitar departamentalmente la instalación de proyectos industriales de mega minería a cielo abierto.



Dicha comisión se presentará oficialmente el próximo 16 de octubre en la Junta Departamental de Tacuarembó pero ya comenzó a trabajar en la recolección de voluntades en la Expo Ganadera organizada por la Asociación Rural de Tacuarembó.

 


Daniela Pírez, productora rural e integrante de la comisión, explicó en el programa Perfiles de FM Tiempo 101.7 que "estamos con la comisión Por la Vida y el Agua para declarar libre de minería metalífera a cielo abierto la zona rural del departamento de Tacuarembó". Según datos a los que pudo acceder El Avisador, una quinta parte del territorio de Tacuarembó está solicitado para explotación de minería a cielo abierto, superficie equivalente a una producción de unos 169 millones de dólares anuales para la actividad ganadera.

Para poder llegar a la instancia en la cual el Cuerpo Electoral decidirá, la comisión necesita conseguir la voluntad de 11.500 personas que tengan Credencial Cívica del departamento de Tacuarembó. "Precisamos 11.500 firmas, pero apostamos a llegar a cerca de 15.000", dijo Pírez.

Además, El Avisador pudo acceder a un documento que detalla que la zona de Quebradas del Norte (donde se nutre el Río Tacuarembó) está pedida para instalar mega minería a cielo abierto.  Entre los argumentos manejados por los integrantes de la comisión está la tradición de 200 años de producción agrícola ganadera contra 15 años que puede funcionar la minería en el territorio uruguayo.

También la implementación de ese tipo de industria estaría violentando la Constitución de la República, dado que el artículo 47 establece que  "Las personas deberán abstenerse de cualquier acto que cause depredación, destrucción o contaminación grave al medio ambiente…". En caso de instalarse la mega minería, podría verse afectado el ecosistema del departamento, uno de los de mayor diversidad de montes naturales, quebradas, galerías, parques, cascadas, cañones y paredones con un gran potencial turístico.

Los integrantes de la comisión explicaron que la mega minería podría afectar directamente a las 1200 fuentes laborales del frigorífico Tacuarembó. Pírez informó que "con la minería a cielo abierto se seguirá desplazando al productor familiar  y su sistema tradicional de uso de la tierra y de los recursos naturales".


*Fuente: El Avisador on Line
Noticias de Tacuarembó

lunes, 11 de marzo de 2013

Aníbal Sampayo: el ejército invisible y la vergüenza de un poeta. (*)



*Jorge Majfud.
The University of Georgia, setiembre 2006.

Recuerdo una vez, hace veinte años más o menos allá en una granja de Uruguay, mi abuelo recibió una postal de un amigo llamado Aníbal Sampayo. Yo era aún un niño y cantaba sus versos sin saber quién era ni cómo se llamaba su autor. Décadas después, en países lejanos, escuché a amigos cantando “El Uruguay no es un río…” En otro momento, también lejos del país, mi esposa me recordó que cuando era niña tocaba en la guitarra las canciones de Aníbal Sampayo aunque no sabía quién era Sampayo. Familias de diversas ideologías durante los tiempos oscuros construyeron sobre sus versos, como sobre los versos de otros poetas de verdad, el verdadero “espíritu de un pueblo”, tan burdamente parafraseado y adulterado en los famosos “comunicados” que los gobiernos militares descargaban sobre la población como una camionada de estiércol refinado.

Un país no es un pedazo de tierra, ni un ejército cerrando las fronteras. Un país, al menos un país maduro, es fundamentalmente su pueblo. Pero sin memoria hay masa; no hay pueblo. Poetas como Aníbal Sampayo, con sólo cuatro versos hicieron por su país cuatro veces más que el inútil ejército de burócratas acomodados por repartos políticos según diferentes colores; ese que se apoderó de nuestro país hace más de medio siglo en perjuicio del resto y, a la larga, de ellos mismos. Ese ejército invisible que permanece porque tiene la habilidad de cambiar de color y a veces de nombres, de apellidos y de individuos. Ese ejército que destruyó el país más desarrollado de América latina, con el ingreso per cápita varias veces más alto que cualquier otro, sólo comparable con Estados Unidos; el país progresista de las reformas radicales, de la legislación más avanzada de Occidente, de los intelectuales más famosos del continente, de la educación popular y más efectiva del hemisferio, de los irremediables campeones del mundo en el deporte más popular… Podríamos seguir con una lista más larga, si no fuera porque se puede confundir con un patriotismo de himnos y escarapela; si no fuera porque todo eso parece ahora ciencia ficción.

El país, la patria —mejor, la matria—, no es un himno ni es la escarapela, ni son los comunicados de prensa. La patria, la matria, es ese espíritu que irradia cuando un pueblo se construye a sí mismo. El espíritu de un pueblo son las voces de sus panaderos y de sus médicos, de sus maestros y de sus obreros. De sus poetas como Aníbal Sampayo, cuyos versos no sólo están en la memoria colectiva de su país y de América Latina; también son, también han construido esa íntima realidad que conservan hasta los corazones más duros en el exilio político, cultural y económico de nuestros tiempos.
(...)


Quizás la paradoja es que este inmortal poeta uruguayo, después de sufrir la persecución política y la marginación económica, deba ver confirmado en sus últimos días que las banderas por la cual fue perseguido no lo abrigan lo suficiente —o nada; que su lucha quijotesca, como la de tantos otros, perdió lo mejor al recuperar Quijote la cordura, la realidad, al perder los sueños: porque es mejor vivir en la derrota con una esperanza y no ver en el triunfo político la derrota de la continuidad.



Claro que ningún gobierno es capaz de cambiar la cultura de un pueblo. Tal vez ni siquiera tiene derecho a hacerlo, más que el mismo pueblo. Pero hay cosas mínimas que un gobierno puede aportar a ese cambio cultural: una sería aniquilar el aparato burocrático; otra, volcar sus recursos hacia quienes lo necesitan y no hacia quienes se aprovechan de él. Más si quien lo necesita, como el poeta popular Aníbal Sampayo, le ha dado a su país lo que le ha quitado el antiguo ejército burocrático: una memoria, la emoción de ser uruguayo, latinoamericano —la condición de un ser humano.

Canoita pescadora

aguantame el temporal

si mis  brazos no se cansan

remando te he de sacar



*Jorge Majfud

The University of Georgia, setiembre 2006.