martes, 31 de julio de 2012

La Leyenda del Ñandubay (Serafín J. García)


Cuéntase que hace ya muchos siglos, cierta poderosa tribu guaraní estuvo  gobernada por  un cacique de pétreo corazón, llamado Corumbé, a quien jamás conmovía el infortunio ajeno. El fiero cacique era  padre de una doncella de esplendorosa hermosura, la dulce y tierna Ivotí, único ser en el mundo que él amaba a su modo, con
feroz egoísmo, y cuyos encantos múltiples desvelaban a los mejoresguerreros de la tribu.


 Entre estos guerreros destacábase por su intrepidez, su coraje, su destreza y su fuerza, el que respondía al  nombre de Umanday, que era en la carrera ágil como un guasubirá, certero en el flechazo como el jaguar en el salto, y de una agudeza visual que bien podía competir con la de los halcones. El corazón de la bella Ivotí no era insensible, por cierto, a los requerimientos del apuesto Umanday, con quien cambiaba miradas furtivas pero cargadas de promesas de amor, cada vez que podían ambos burlar la vigilancia del celoso padre.
Tras constantes acechos y largos días de frustradas esperas, el joven indio consiguió cierta tarde verse a solas con la moza, aprovechando la circunstancia de que el cacique había salido de caza.
Pero he aquí que cuando la pareja se encontraba con las manos entrelazadas, intercambiando las más dulces palabras de cariño, y sin acordarse en absoluto del feroz Corumbé, éste apareció de improviso en el claro del bosque donde se habían reunido los enamorados,
interrumpiendo con furiosos gritos y terribles gesticulaciones aquella
idílica escena.
— ¡Traidor! — gritó el cacique dirigiéndose
hacia el joven guerrero —
¿Es así como pagas la confianza que
siempre te he dispensado? ; ahora mismo
te mataré como a una víbora!
—Amo a su hija y quiero desposarla.
Ese es mi único delito. Puede matarme, si lo entiende justo, que no me
defenderé. Entonces el desalmado Corumbé tuvo una idea diabólica, brutal, como todas las que germinaban en su cerebro cruel.
—Te pondré a prueba para saber si eres digno de Ivotí — dijo al enamorado mancebo —. Tendrás que permanecer de pie en este mismo lugar, sin dar un paso siquiera, hasta que yo regrese, dentro de tres días. Si me desobedeces, la guardia que dejaré custodiándote te acribillará a flechazos de inmediato. En cambio si te mantienes firme, será tuya la mano de mi hija.
—Acepto — respondió con voz firme y actitud serena el apasionado Umanday. Y acrecentada por el amor su natural entereza, aguardó sin moverse que transcurriera el plazo. Llegó la noche. Amaneció el nuevo día. Volvieron las tinieblas. Vino otra vez la aurora. Y el animoso indio proseguía de pie. Los ardientes rayos del sol estival taladraban su cráneo. Tábanos y jejenes le hundían ávidamente el aguijón en las carnes. Aviesas cuervos revoloteaban sobre su cabeza. Para ahuyentar el sueño, se mordía los labios y se clavaba las uñas en el pecho. Pero el cansancio y el sufrimiento iban doblando de a poco sus piernas, que no cambiaban de sitio, sin embargo.
Expiró el plazo fijado sin que Umanday, ya inconsciente, se diera cuente de ello. Recién a les cinco días hízose presente en el lugar el bárbaro cacique. El joven indio ya no respiraba pero seguía erguido sin embargo.
Trémulo de espanto, Corumbé lo empujó con violencia, sin lograr derribarlo. Entonces miró hacia abajo y advirtió que los pies de Umanday estaban enraizados en la tierra, que sus retorcidas piernas habianse unido formando un durísimo tronco de corteza grisácea, que de su cabeza y su cuerpo brotaban ramas espinosas, duras y retorcidas también.
Tupá acababa de realizar un milagro. Y a su conjuro había nacido el
Ñandubay, árbol sufrido y recio como el indio que lo sustentara con sus nervios y sus músculos, con sus poderosos huesos y con su sangre bravía e
indomable.





*Nombre común: Ñandubay
Nombre científico: Prosopis algarrobilla        
Familia        Fabaceae mimosoideas
Localización en el Uruguay y la región:
Originaria del Noroeste Argentino (Chaco), y litoral del Río Uruguay, desde colonia hasta Artigas., Brasil y Paraguay.



Porte. Es de los árboles más característico de los montes charrúas, centenario, de madera muy dura, usada para postes de luz, alambrados, leña, carbón,  vías de ferrocarril , y construcciones rurales. Árbol de 3 a 8 metros de altura, de copa amplia y chata con ramas no péndulas (aspecto que lo diferencia de Prosopis nigra quien si tiene ramas péndulas).
Su follaje es tardíamente caduco. Ramifica en ramitas que zigzaguean,  con espinas cónicas y cortas, de a pares en los nudos, de aproximadamente 2 cm de longitud. La corteza es pardo grisácea, gruesa, rugosa, con fisuras longitudinales y transversales formando placas irregulares, parecidas a las del quebracho blanco.
Hojas/Frutos.  Hojas pequeñas bipinnadas, caducas, alternas o fasciculadas; 1-3 pares de ejes secundarios de 1-4 cm de largo, con 12-24 pares de foliololos de 2-7 mm de largo, juntos entre si. Su floración es de setiembre a noviembre. Sus legumbres son indehiscentes (no se abren). Tienen forma de hoz (falcados) o semicirculares, algo espiralados.

Origen. Se la halla en Argentina, Brasil, Paraguay, y Uruguay. En nuestro País se lo encuentra en el litoral Oeste, en las planicies del Río Uruguay en los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano, Colonia y en menor medida San José.  Es un elemento característico del Monte de Parque o Algarrobales en zonas de blanqueales.
Usos. Es sumamente melífero. Generalmente crece en lugares elevados, dentro de las llanuras; también sobrevive a sitios de inundaciones periódicas.  Madera muy noble resistente a la intemperie, color castaño rosado. Su peso específico en g/cm³ es de 1,065; se utiliza para postes y construcciones rurales. Las vainas tienen valor nutritivo y forrajero.   Los frutos son apetecidos por el ganado y el Ñandú (Rhea americana) de donde se dice proviene su nombre común, ÑANDUBAY en Guaraní significa: fruto que corta el Ñandú para comerlo.
La diseminación es por medio de animales que comen los frutos y liberan las semillas luego de pasar por su tracto digestivo. Está amenazada por pérdida de hábitat.

*Fuente: www.montenativo.com

 Corral de palo a pique hecho con postes de ñandubay. 
(Arbolito - Argentina)

 En las antiguas estancias y en la época que costaba mucho conseguir alambre, los corrales se construían con postes -por lo general de ñandubay- que clavaban en la tierra uno junto a otro en forma que no hubiera espacio como para que un animal pudiera pasar entre ellos. La forma del corral era circular para evitar que los animales -en especial los salvajes o chúcaros- tuvieran un rincón donde pararse y tener la chance de defenderse de la persona que intentaba acercarse a agarrarlo.
Todo este circulo de palos era sujeto con tientos de cuero mojado, que al secarse apretaba a los palos asegurándolos fuertemente. En la abertura, puerta o tranquera del corral colocaban una hilera de troncos puestos y sujetos de igual manera que los que forman el corral. Esta especie de "pared " de troncos servía de guía a los animales para que ingresaran por la puerta del corral. En dicha puerta se ponían dos o tres troncos delgados como cierre o tranquera. Estos iban de forma paralela al suelo, y se desplazaban los mismos sobre un soporte, cuando se quería abrir y cerrar la puerta.

lunes, 30 de julio de 2012



"PURA CANILLA COMO CUARTO DE BAÑO DE RICO"

Se aplica este dicho, a una persona sea hombre o mujer que tenga las extremidades
inferiores (canillas según el decir del paisano) muy largas. Para el pobre, el cuarto
de baño de un rico es puro derroche de canillas para el agua.

"EL QUE NACE PA' CARNERO, DESDE CHIQUITO ES FRENTÓN (cabezón)"


De un plantel o majada se elige el animal mejor conformado para reproductor, los
demás se castran y son los que pasan a ser capones de consumo. Este proverbio
afirma que se conoce al futuro reproductor por lo cabezón. Quiere decir que se
presienten las cualidades deí ser, desde chico.

"LARGO Y FLACO COMO CAÑA DE BAJAR HIGOS"


Los mejores higos, se dice, son para los pájaros, pues por estar más alto son los
que maduran mejor. Como es muy difícil arrancarlos, se emplea una caña larga con
un gancho en la punta para bajarlos. Se aplica el dicho a una persona flaca y alta.

"ATRAVEZAU COMO TROTE E' CUZCO"


Es frecuente observar que el cuzco cuando marcha al trote no va en línea recta
sino que adelanta su andar con su cuerpo marcadamente de costado. Esta misma
modalidad la hemos observado en algunos caballos aunque en muy contadas ocasiones.
El paisano ha visto esta anomalía, ha creado el dicho y la aplica en infinidad
de casos, por ej.: con una persona de malas inclinaciones o entrometida, etc.

"LA CHURRASQUIO DE LO LINDO"

En este caso el dicho tiene una intención aviesa, cuya interpretación dejamos a
cargo del lector.

"SE ECHO PA' ATRAS"

Faltó al compromiso contraído.

"LE ENCAJO LA MECHA"

Le engañó, no le pagó. Le pasó gato por liebre.

"ES COMO TÁBANO SIN CABEZA PARA LA PECHADA"


Este díptero, no se sabe si por defecto visual o de instinto que lo guíe encuentra
siempre un obstáculo en que chocar. Pechar, aquí, es sinónimo de pedir. Se aplica el dicho a un hombre pedigüeño; sea favores, dinero o efectos personales, etc. Muy usado entre criollos cuando aparece el fumador ventajero que fuma siempre del tabaco ajeno.

"MAS PEGAU QUE ESTAMPILLA EN SOBRE VIEJO"

La estampilla que no se desprende con la goma húmeda, con los años se adhiere
más al sobre. Se aplica a una pareja de novios que están muy "acaramelados".

"QUE TE GARUE FINITO"

Despedida entre camarades; equivale al conocido cumplido de pasarlo bien, o que
no lo pase mal del todo, si concurre a una entrevista con su jefe o superior.

"SIN SESO COMO RAV1OL DE FONDA"

Hombre falto de inteligencia y cultura.

"QUE GUAYABA"

(Fruta del guayabo).
Se emplea aquí como mentira, embuste intencionalmente exagerado.

"NO HAY MAL QUE DURE CIEN AÑOS NI CUERPO QUE LO RESISTA"

Este adagio ensena que no hay que desesperar, todo tiene remedio en la vida; ya
vendrán tiempos mejores.

"HIJO DEL PAÍS CON GORRA DE VASCO"

(También hijo de... la gran flauta).
Expresión empleada en sustitución de una grosera.

"NO SE COCINA EN EL PRIMER HERVOR"

Alusión respecto a una persona de edad. Es sabido que la gallina vieja demora más en cocinarse que una nueva.

"NO ESTA EL HORNO PARA BOLLOS"

No es momento oportuno; las cosas no marchan bien.

"MARCHA PA' LA CAFUA"

Marcha preso, al calabozo

"NO OLVIDES QUE LA MORTAJA NO TRAE BOLSILLO"

Proverbio que advierte al avaro que si no vive bien aquí, de nada le valdrá en el
otro mundo.

"OTRA PAPA PA' LA OLLA"

Cuando en un baile llega una chica bonita, se emplea el término como una galantería;
pero cambia el sentido de la frase si va dirigido a un compadrito; generalmente
éste contesta: sí, pero esta papa es con güevo (huevo).

-QUE PIEDRA!"

Se dice cuando en una tertulia casera llega una persona no invitada, no grata: e!
aguafiestas.

"SE DEFIENDE COMO GATO PANZA ARRIBA"

Toda esta familia de félidos tiene una modalidad muy característica: cuando se ven
acosados por los perros y aún mismo por el hombre se tiran al suelo con las patas
para arriba y luchan furiosamente hasta e! último suspiro.
Se aplica a un hombre luchador, tesonero, buscavidas, que no se acobarda ante los reveses de la suerte.

"QüEDO COMO HORMIGUERO PATIAO"

(Patiado, patiau, equivale a pateado). Se aplica el dicho cuando en un "bailongo"
(baile de gente modesta), algún ebrio arma pendencia a mano armada dentro de la
sala de baile y se produce el consiguiente desbande de las mujeres.

"COMO CUZCO CUESTA ABAJO"

El cuzco a la carrera en una pendiente muy pronunciada rueda siempre y son
muchos los golpes que recibe al rodar como pelota.

"FINO COMO SILBIDO DE ÁGUILA"

Se aplica en muy variadas circunstancias, por ej.: frente a una persona extremadamente flaca, o a un jugador hábi! en el manejo del naipe; o en rueda de paisanos cuando escasea el tabaco y se convida con cigarro finito como silbido de águila.

"A ESE LE GUSTA LA ALFALFA"

Se dice de un hombre coimero, es decir, que por dinero interviene en malos negocios. También se aplica el dicho a una mujer que anda en amores ilícitos.

"ANDA QUE TE CURE LOLA"

Esta expresión es usada cuando se aplica un castigo a una persona. Equivale a
decir: Anda a quejarte a tu agüela!

"SERA PATO O GALLARETA"

(Gallareta, ave zancuda)
Significa duda, incertidumbre respecto a determinada cosa. Por ej.: cuando se va
a montar un caballo redomón se está en la duda de si es dócil, arisco, aporreado, etc.

viernes, 27 de julio de 2012

Cacho Artigas - Payador y folklorista oriental

Cacho Artigas. Un precursor del arte más nativo del Río de la Plata : El Payador. Este payador y cantor criollo, nació en Migues, Departamento de Lavalleja, Rep. Oriental del Uruguay, pero hace años está radicado en el departamento esteño de Maldonado. Hijo de artistas, ya que tanto su padre como su madre trajinaron los polvorientos caminos de una geografía antigua con el canto repentista. De ahí que su carrera artística fuera cimentada como la de los bardos de la vieja escuela; y quizás, también por eso, sus coplas  fueron construidas con la argamasa del tiempo, y hoy en día es uno de los referentes del canto del payador a lo largo y ancho de La Banda Oriental. No obstante haber trajinado el territorio de su nacencia de norte a sur y de este a oeste, Cacho cruzó muchas veces el Uruguay y El Plata para mencionarse en el presente como un cantor mentado en  las dos orillas.
A fines de los '80 el Patriarca de los payadores Don Aramís Arellano se lo presenta en una cena en la ciudad de Maldonado (Uruguay) a Don Horacio Guarany, quien  después de escucharlo cantar lo encomienda al Payador argentino Jorge Socodatto. Socodatto promociona una gira por la provincia de la Pampa y junto a su compañero de ruta Walter Aguiart (Payador Oriental) dejan la primera huella en la hermana Rep. Argentina grabando un trabajo discográfico que aun hoy anda de mano en mano (Palenqueando sueños). Este es uno de los últimos trabajos de Cacho donde recoge nuevas canciones a la vieja usanza de estilos, milongas y canciones criollas y donde además  plasma algunos temas de poetas orientales inéditos como los de Ariel Medeiros, poeta oriundo del departamento de Cerro Largo radicado en Maldonado.

Grito por la raza criolla - CACHO ARTIGAS
(Artigas - Medeiros)





Cacho Artigas es socio de "Tierra y Arte"
Si te interesa tener mas información o material sobre este artista
contáctate con nuestra asociación






El regalo del Rubio - Cacho Artigas
(C. Artigas)

miércoles, 25 de julio de 2012

Mercedes Sosa y el guitarrista uruguayo Omar Espinosa

A principios de los años '60, cuando Mercedes Sosa recién intentaba suerte en los caminos del arte, salió de su Tucumán natal y buscó horizontes artísticos junto a su esposo de entonces, el también músico y cantor Oscar Matus; apuntaron a Uruguay y así llegaron una tarde de domingo a la ciudad de Salto, con la intención de cantar en algún lado para que alguien los escuchara. Recalaron en la fono-platea de Radio Cultural, donde Ramón Vinci les abrió las puertas y les consiguió como acompañante a "un muchachito que se defendía bastante bien tocando zambas". El "muchachito" no era otro que Omar Espinosa, a quien fueron a buscar al barrio Lazareto y esa tarde secundó lo que sería la única actuación en la ciudad de Salto de Mercedes Sosa, cuando la cantora era aun una desconocida.
Contra lo que se pueda pensar, Espinosa no siguió ligado después de esa tarde a la carrera de Mercedes Sosa. Lo insólito es que el  muchachito salteño continuó  con su carrera de guitarrista y se radicaría muchos años mas tarde en París, donde a principios de los años ochenta fue contactado para trabajar como músico de Mercedes.
"Fue una casualidad" –cuenta Espinosa:  - "yo ni me acordaba de lo de Salto, cuando estando en París me propusieron integrar  el grupo de músicos de Mercedes Sosa. En cambio  Mercedes... ella sí se acordaba".

Luego de la muerte de Mercedes Sosa, el guitarrista uruguayo, contaría en un reportaje:

Mi colaboración con Mercedes comenzó en el invierno de 1981 en París. Era la época de su exilio europeo y fue nuestro común amigo Horacio Molina quien hizo el nexo entre nosotros. A partir de entonces vivimos tres años de estrecha amistad y de complicidad artística y musical. Al mismo tiempo fue un período muy difícil para Mercedes, ya que su único deseo era volver a cantar a su país y a menudo sufría las tentaciones que se le ofrecían en cada gira sudamericana de volver al continente. Ella cantaba mucho en Brasil, Colombia, Venezuela, América Central... Eran conciertos multitudinarios en estadios de fútbol en donde cantaba ante 10 o 20.000 personas que la adoraban, lo cual mostraba su inmensa popularidad en el continente. Musicalmente estaba en su máximo potencial y también fue ahí cuando comenzó a cantar temas de los míticos Milton Nascimento, Silvio Rodríguez, León Gieco...
El período más fuerte quedó marcado con su vuelta a Argentina, en los legendarios conciertos del teatro Opera de Buenos Aires inmortalizados en el disco grabado en vivo "Mercedes Sosa en Argentina".
Personalmente, confieso que nunca sentí tanta emoción de un público hacia un artista en un escenario y creo que esas noches en el Opera de Buenos Aires no serán jamás superadas en lo emocional ni en lo artístico. 

*(Artículo: Suplemento Semanal "Radar" - Diario La Prensa, Salto, Uruguay)

Mercedes Sosa canta "Los Hermanos"  de Atahualpa Yupanqui  acompañada por Omar Espinosa
Recital en el teatro Opera de Buenos Aires 1982. (Mercedes Sosa en Argentina)




Disco LD de los recitales editado por Phillips.




Mercedes Sosa en el Opera en 1982 acompañada por los musicos:
Omar Espinosa, Domingo Cura y Jose L. Castiñeira.






Rufino Mario García - Voz de la poesía criolla

Rufino Mario García nació en el paraje Piedras de Afilar, departamento de Canelones, (Uruguay) en 1925, fue un guitarrista y recitador de poemas, considerado en esto último, como el más importante.






  No me sirvo, gracias - Rufino Mario García - (Romildo Risso)


Sin menoscabo de los talentos decidores, recitadores y declamadores de todos los tiempos, tal vez sea Rufino Mario García, un talento superior a todo lo escuchado en el género. Su voz llega hasta las entrañas, pinta en el consciente y subconsciente lo que está diciendo, da vida a las imágenes, a los personajes... y emociona hasta la médula. Se sabe que vivió (o era oriundo) del  paraje "Piedras de Afilar" departamento de Canelones (Uruguay), muy cerca del límite con el departamento esteño de Maldonado. Allí en esa pequeña Villa de escazos habitantes, muy pocos saben que aún se encuentran las ruinas de lo que fue al parecer su casa, sin que se logren establecer demasiados vínculos históricos. Un sondeo del lugar que hicimos hace algunos años, nos da la impresión que la construcción (muy atípica ya que es una casa rural poco espaciosa y con planta alta), donde parece funcionaba un escritorio, tal vez usado para administración de manufactura. 




¿Que productos se elaboraban en ese o en otros campos  propiedad de La Familia de Rufino ? Se ignora.  La Familia Quintana, uruguayos  residentes y vecinos del lugar hace algunos años llegados de Suecia, presentaron un proyecto a la Intendencia para su restauración como patrimonio histórico. La construcción que quizás date de principios de siglo XX,  tiene un tercer piso que fue un mirador, (mangrullo), está a punto de derrumbarse. Lo cierto es que la vivienda fue patrimonio de este artista del que poca información se puede recoger y poco más sabemos de su vida.


Lo que nos queda a ciencia cierta de Rufino Mario son muchos discos grabados, y algunas anécdotas personales que circulan de boca en boca de los viejos contemporáneos  de los cuales ya quedan pocos con vida. En su discografía tal vez esté gran parte de las mas pura poesía nativa uruguaya en la interpretación de este decidor oriental único e irrepetible.  

© Alejandro Reyes.


Discografía de Rufino Mario García.-* Wikipedia

Long plays

  • Criollazo! (EP. Clave DD 008)
  • Una antología de poemas uruguayos (Clave CLP 1002. 1969)
  • Interpreta a Osiris Rodríguez Castillos (Clave CLP 1006)
  • Yunta y surco - Interpreta a Serafín J. García (Clave CLP 1012)
  • Antología de poesías uruguayas vol. II (London LLU 14418)
  • Antología de poesías uruguayas vol. III (Clave CLP 1030)
  • Antología de poesías uruguayas, vol. IV (Clave CLP 1042. 1971)
  • El mundo de Rufino Mario García (Clave 71-35063)

Reediciones y recopilaciones

  • Una antología de poemas uruguayos (Clave 75-35017. 1974)
  • Antología de poesías uruguayas vol. III (Clave 71-35036. 1975)
  • Interpreta a Osiris Rodríguez Castillos (Sondor 4.284-4. 1982)
  • Antologia de poemas uruguayos vol.1 (Sondor. 1983)
  • Interpreta a Serafin J. Garcia (Sondor. 1991)
  • Romance del Malevo (Sondor 4.814-2. 1993)

El Gaucho, visto por Francisco Bauzá en 1885.

*Don Francisco Bauza, historiador, legislador, periodista, diplomático
y fogoso orador, es el autor de unos "Estudios Literarios" que fueron
publicados en Montevideo en 1885.
De la edición realizada en 1953 por el Ministerio de Instrucción Pública
y Previsión Social, para la Biblioteca Artigas, con prólogo de Arturo
Sergio Visca, extractamos estos párrafos referidos al gaucho, tal como
lo evocara Bauza en la obra mencionada.
M.F.

 Entre cien individuos agrupados en el campo, se conocerá inmediatamente a un verdadero gaucho por más pobre que él sea: su caballo ensillado con esmero, tuzado y acepillado; su persona limpia, sus prendas de vestir colocadas con gracia sobre el cuerpo; sus cabellos y barbas largos, pero peinados y cuidados, y en fin, aquel aire atrevido y simpático a la vez, que parece decir a todos "yo soy el dueño de la tierra, ustedes no son más que gringos", es lo que le da a conocer.


Otro de tos errores en que muchos viven es el suponer que el gaucho es una especie de bufón que divierte a las gentes a su costo, y estrecha amistades con el primero que se le acerca. También es inexacto esto, porque el gaucho sólo es amigo de sus amigos, es decir, de sus iguales, y a los demás o los respeta o los desprecia: los respeta si son inteligentes o bravos; los desprecia si son simples, cobardes o hablantines. Por lo general, el gaucho es reservado y comedido con las gentes que no conoce: el temor de decir algún disparate que le deje en ridículo, le contiene siempre de hablar ante extraños. Como él mismo lo dice, no da a conocer su juego a dos lirones, lo que equivale a expresar que sólo acostumbra a abrir juicios sobre lo que sabe y ante personas que trata de continuo. Su conversación, por lo común, versa sobre aventuras de guerra, lances amorosos y carreras de caballos. La guitarra y el canto le divierten sobremanera, y es capaz de escuchar sin fastidio durante toda una noche a un guitarrista. Tiene como los charrúas la voz floja y afecta como ellos un aire circunspecto cuando desea entender con propiedad lo que le dicen y le interesa. No le gusta apresurarse cuando está en marcha, y se da el lujo de soportar el rayo del sol al tranco de su caballo.

Para alabar como para vituperar las personas y las cosas, tiene recursos de lenguaje, giros poéticos, expresiones originales, que hieren los sentidos penetrando de un modo especial en la inteligencia. Sin cuidarse de completar sus frases, las enuncia por medio de comparaciones y de referencias que a pesar de su sencillez vulgar, tienen comúnmente un alcance profundo. Así para expresar que un hombre es valiente, dice de él: es como las armas', que un hombre es vivo, es como luz; para hablar de una mujer linda, es como las estrellas; para indicar un caballo rápido, es como águila; para elogiar a un individuo firme que no cede a los embates de la mala fortuna, es como cuadro. Cuando habla de su caballo, le llama mancarrón, a su mujer la china, a sus amigos aparceros, a los muchachos del campo charabones (avestruces). Si le entusiasma alguna aventura heroica que le cuentan, demuestra su admiración por el héroe con esta exclamación: ¡Ah criollo.' Si él narra algún lance en que un jinete bien montado evitó un sablazo o una lanzada, ladeando el caballo, dice que soslayó el pingo. No dice "tome usted" sino velay; al mate le llama el verde, a la botella limeta, a los tragos de caña o de ginebra gorgoritos, a un buen caballo de paseo flete, al telégrafo eléctrico el chismoso, al ferrocarril en señal de admiración, el bárbaro. Pero donde agota todo el repertorio de sus dichos, es en la enumeración de las calidades de un caballo que estima, y así dice: es aseadito para andar, es liberal, es el peón de la casa, es mi crédito, es un trompo en la rienda, es manso de abajo, es seguidor en el camino, es liberal por donde lo busquen, es caballito mantenido, orejea como guanaco en cuanto divisa, es de buena vuelta, para el lazo es como cimbra, es escarceador y aseado, a donde quiera endereza, etc.

En la conversación familiar y cuando desea mostrarse cariñoso, sea con los que están presentes o con algún amigo cuyo recuerdo le asalta, emplea términos de su invención o diminutivos que dan una flexibilidad singular a las palabras. Así, a un hombre entendido en el baile o la guitarra, o muy sobresaliente en el juego, e! canto o las carreras de caballos, le llama laura. A un amigo de valor personal reputado, si es viejo, le llama viejito quiebra y si es joven indio crudo. A un parrandero que poco para en su casa, le denomina hombre gaucho. Si juega de manos con algún aparcero y llega a tocarle el cuerpo, en el acto exclama: ¡óigale el duro, y se duebla Si le choca el modo de proceder de alguno, o las palabras que dice o las armas que trae: miren con qué carta se viene a baraja.' Si pide algo a mujeres: hágame el favor de darme eso, por su vida. Si pregunta su nombre a alguno, y éste responde soy fulano para servir a usted, é! le replica: para servir a Dios. Si entra a una pulpería y le convida un extraño: gracias amigo, a pagar lo que guste. Cuando da las señas de un paraje cercano, no dice más allá sino más allasito; cuando se despide de los que estima no dice adiós, sino adiosito; cuando quiere afirmar que no conoce absolutamente nada de un asunto, dice: no sé cosísima ninguna!

*Fuente: Extraído de Almanaques BSE (Banco de Seguros del estado)

martes, 24 de julio de 2012

El arte sagrado del los pueblos por Alejandro Reyes.


Después de la segunda guerra mundial, una nueva era se pronunciaba con toda su fuerza innovadora. Una era de  de inventos y  hallazgos sorprendentes, donde la comunicación y el transporte fueron protagonistas estelares.

Con los adelantos en la grabación de sonidos,   la llegada del disco, el fonógrafo y el gramófono en los años ’20, y luego con la apoteosis de la radio-telefonía, el arte musical, hasta ahí con únicas posibilidades de ser disfrutado únicamente en vivo y confinado a las iglesias, al  teatro, al circo,  la juglaría o la trova trashumante, comenzó  a elaborarse de infinitas maneras y a llegar al oído de cada habitante del planeta, quebrando fronteras y distancias. Estos nuevos formatos, irrumpirían  estrepitosamente en el universo de las artes, cambiándolo todo.

América aun desconocía  su propia cultura y tampoco hasta el momento  se imaginaba dueña de una nueva identidad, pero  la argamasa telúrica gestada en el proceso  de colonización ya había comenzado ni bien los europeos  echaron pie en las playas del continente.  Un nuevo árbol cultural,  emergente de la confrontación, de la diversidad y el mestizaje se había ido formando en el transcurso de cuatro siglos. A esas alturas, era necesario y  era cuestión urgente, estudiar, analizar, comprender,  dar  a conocer, para luego  integrar y plasmar esa nueva raíz cultural. Pero… ¿cómo? ¿dónde ir a buscarla? A los campos,  a los pueblos, a las selvas, a las montañas de América mestiza, de América india, de América negra, de América hispánica; de América toda. Allí donde bullía en su propio epicentro, donde el hombre americano latía junto a su paisaje. La nueva vedette tecnológica del siglo, la radio,  jugó un papel indiscutido y preponderante en esta búsqueda.

Argentina fue pionera en materia de radiodifusión. Las primeras transmisiones  datan de 1920. Con la proliferación a gran escala  de estaciones de radio la música de raíz folclórica comienza lentamente  a llegar a los centros poblados y a las grandes urbes.  Artistas itinerantes, compañías de teatro,  conjuntos musicales, compañías de danza y baile etc., intentaban acercar al hombre que habitaba las ciudades,  (hasta ahí un público ajeno a ese tipo de expresiones), el arte ignoto, la música costumbrista, la música indígena, la expresión del tradicionalismo etc. Cabe destacar en esas épocas, la labor “quijotesca” de difusores e investigadores, pero también la valentía y el coraje de los artistas que se aventuraban en terrenos inciertos  movidos tan solo por un llamado interior y el amor a las cosas de la tierra.

RADIO PARÍS, una radio muy distinguida.

-Hablé con el señor director, me atendió muy gentil, le dije: "Vea señor... yo toco la guitarra, yo hago éste tipo de canción, este tipo de música. Yo quisiera tocar en su radio, porque me gusta, porque suena bien, la he escuchado en casa de amigos...
Me dijo: "Pero Ud. ¿es profesional?" Si señor. "¿ Y que hace Ud.?"
Hago ésto… " Ajá ¿Pero en que condiciones?" Me gustaría tocar gratis, tocar para hacer un aporte a la cultura  a través de radio París, es una radio con la cual simpatizo. Entonces  me dijo el Sr. Belmaña, Belmaña se llamaba : "Ese es un gesto que lo honra" Y además,  me llena de hambre Sr.., pero necesito ser oído, que otros me escuchen para que me den de comer. Porque si yo le pido un sueldo, Ud. me dice que me de una vuelta dentro de dos meses, en muchas radios me lo han dicho, yo le toco gratis a Ud., pero quiero ser oído, alguien llamará para darme una comida...
¡ Y alguien llamó!
Atahualpa Yupanqui – Retrato de un músico latinoamericano

Hacia principios del ‘40  Héctor Roberto Chavero, un guitarrista nacido en Pergamino, Provincia de Buenos Aires, anda a los saltos en la gigante capital porteña,  golpeteando las puertas de las emisoras radiales,  intentando hacerse oír. Este paisano que luego el mundo conocerá como Atahualpa Yupanqui, abrirá  un fecundo surco sobre el  territorio folclórico de América.  “La estrella que le dio su acento” será uno de los primeros “farolitos criollos” que  comiencen a alumbrar la senda del canto  de proyección folclórica. Hay muchos precursores, antes y junto a él, investigadores, recopiladores  y difusores de lo que hasta ahí podría llamarse música vernácula, pero es sin duda Don Ata, y  la manera característica en que  supo llevar a los más diversos públicos del mundo “sus artes olvidadas”,  lo que hizo de él una antorcha inextinguible, y será, junto a la chilena Violeta Parra, (“La  Viola chilensis”), quienes abrirán la primer picada visible,  desde América y hacia  los cuatro puntos cardinales. Los dos  fueron encendidos por ese impulso de ir en busca del arte sagrado de los Pueblos. Este legado invaluable que nos dejaran decenas de hombres y mujeres como Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra,   no será reconocido de inmediato sino hasta que  las obras tomadas del pueblo, lleguen a las ciudades, al disco, a la radio, al cine, al libro, a la erudición y al análisis, y luego, en un largo y misterioso proceso vuelvan al pueblo nuevamente, desde donde surgieron.

©  Alejandro Reyes.
El arte sagrado del los pueblos (fragmento)